Cuidados para los pies

 Hoy os traigo algunos consejos y tips para el cuidado de nuestros pies, ya que ellos son los que más se merecen que los cuidemos porque soportan todo nuestro peso.

- Talones cuarteados:
Aplica por la noche vaselina o aceite para bebés en la planta y talones, envuélvelos con medias gruesas y amanecerás con los pies muy suaves.

- Piel muerta:
Disuelve dos cucharadas soperas de sal de Epsom (sulfato de magnesio) en medio litro de agua caliente y sumerge tus pies durante 10 minutos.
Luego frota la parte afectada con una piedra pómez o una escofina, con sumo cuidado, deteniéndote al llegar a la piel normal.

- Callosidades:
Trátalas de igual manera que a la piel muerta y utiliza una crema humectante para pies, diariamente.
Para evitar que vuelvan a formarse, usa zapatos que te queden cómodos, ni demasiado ajustados, ni demasiado flojos.

- Cutículas resecas:
Sumerge los pies en un recipiente con agua templada y jabón suave para ablandar la piel endurecida y las cutículas de las uñas.
Aplica una crema exfoliante y, con un palito de naranja, empuja las cutículas hacia atrás, sin cortarlas ya que ellas protegen el crecimiento de las uñas.

- Uñas gruesas y descoloridas:
Lima la capa superior de la uña con una lima gruesa y luego, fina.
Si el problema persiste, puede ser causado por hongos y tendrás que consultar con el especialista.

- Olor de los pies:
Bebe mucha agua y evita las comidas demasiado picantes, ya que este problema suele estar relacionado con la alimentación.
Aplica diariamente un talco de tipo médico desodorante, en crema, loción o spray. Utiliza calzado de materiales naturales que permita la transpiración, como el cuero, y evita las medias de nylon.

- Pies doloridos:
Para eliminar toxinas y activar la circulación, realiza automasajes presionando los puntos doloridos.
Para evitar los dolores, especialmente en los talones, elige calzado de taco ancho y coloca plantillas mullidas en su interior.

- Pie de atleta:
Los hongos pueden contagiarse al caminar descalzo por el borde de la piscina, en los vestuarios, por excesiva sudoración o a través de toallas compartidas.
Para evitarlos o liberarte de ellos, luego de bañarte seca bien tus pies, especialmente entre los dedos, y aplica polvo fungicida o bicarbonato de sodio.


Algunas de las afecciones y dolencias típicas de los pies pueden ser hereditarias, pero la gran mayoría se deben a la negligencia en su cuidado o a la mala elección del calzado. Para prevenir algunos de los problemas más comunes, puedes seguir estos consejos:

- Cuando vayas a comprar zapatos, pruébatelos siempre de pie, porque en ese momento es cuando soportan el peso de nuestro cuerpo. Deben ajustarse a los dedos y a los talones (un centímetro más largo que el pie y que no presione), porque si el pie queda demasiado suelto, pueden aparecer rozaduras y ampollas. Intenta también que el calzado sea blando y suave para que resulte cómodo y que tenga un tacón que no sobrepase los 4 ó 5 centímetros para no obligar al pie a adoptar posturas antinaturales que podrían llegar a afectar a la columna.
- Contra la piel reseca, que es la antesala de las antiestéticas e incómodas durezas, es conveniente masajear periódicamente con piedra pómez la zona de los talones y en la planta, justo por debajo de los dedos. Puedes aprovechar el momento de la ducha y, una vez los has secado a conciencia, aplicar una crema hidratante.

La fórmula ideal para cuidar los pies sería combinar los cuidados periódicos caseros con tratamientos esporádicos realizados por un podólogo ( si hay problemas médicos) o una esteticista (una pedicura ayuda a mejorar además su aspecto estético).
- Pediluvios en casa. Siempre que puedas, invierte media hora larga en un buen baño de pies y te sentirás flotar: en agua jabonosa templada pon unas gotas de aceite esencial (el de romero es desinfectante y el de bergamota, relajante) y sumerge los pies durante 10 minutos. Después aplica una exfoliante para eliminar impurezas y aprovecha para masajearlos detenidamente. Piensa que el masaje beneficiará también al resto del cuerpo, porque el pie tiene puntos que son reflejo de otros órganos. si la aguantas bien, usa agua fría para aclarar los pies, activarás la circulación y, cuando te los seques a fondo, inspecciona si hay durezas, para pasarte una lima o raspador por las zonas afectadas. Una crema hidratante será un excelente broche final.
- Mejora la circulación. Las mujeres tendemos a tener problemas circulatorios, por eso en muchos casos las piernas se hinchan. Si a esto le unimos la retención de líquidos y el sedentarismo, los tobillos se suelen inflamar y empezamos a sentir las piernas cansadas. Para evitarlo, ten en cuenta pequeños detalles, como estos:
  • Levántate y da unos paseos de vez en cuando, si estás mucho rato sentada en tu trabajo.
  • Procura no mantener las piernas cruzadas mucho rato.
  • Pon los pies en alto, siempre que puedas, cuando estés sentada en casa descansando.
  • Haz unos sencillos ejercicios como estirar los dedos de los pies al máximo durante unos segundos para volver a relajarlos después o hacer movimientos rotatorios con los pies en ambos sentidos.
- Libéralos. Camina siempre que puedas descalza sobre una superfície blanda como la arena o el césped, este gesto ayuda a aliviar la compresión que sufren los huesos.
- Dales un capricho. Hay bañeritas-spa específicas para pies o aparatos masajeadores que compensarán con creces el cansancio acumulado.

Para ir a la moda no tienes por qué sacrificar tus pies con un calzado incómodo. Cada vez más, los fabricantes aúnan en sus creaciones confort y estilo. Podemos encontrar zapatos con plantillas de gel que no alteran ni su forma ni su tamaño a lo largo del tiempo y que ayudan a distribuir el peso del cuerpo sobre la planta del pie y frenar los impactos al andar. Un tacón adecuado y un material traspirable y blando, nos ayudarán a ir cómoda sin renunciar a las lineas más modernas. Y en vernao tenemos unas grandes aliadas, las sandalias con plataforma, las cuales nos ayudarán a ir de lo más estilosas a la vez que supercómodas.

- Piel: exfoliar los pies con una crema exfoliante o con un poco de arena es muy recomendable. Puedes hacerlo a la hora del baño o en una tina especial con agua caliente y alguna hierva como la menta o la lavanda. Deja reposar tus pies por una hora en esta tina y luego procede a exfoliar. Si no tienes crema exfoliante, puedes usar un poco de arena o aprovechar en la playita ahora en veranito para andar por la orilla. Talla tus pies suavemente de manera que las células muertas se despeguen de tu piel. Al terminar, aplica una crema hidratante, en especial en las zonas duras como el tobillo y la planta.

- Masaje: un masaje en el pie es algo muy benéfico para estimular la circulación. Puedes pedir que alguien te lo de o puedes tu apretar con tus manos tu pie.  Caminar descalza sobre la arena también es un excelente masaje ya que hace que la circulación avance adecuadamente y si es por la orilla mucho mejor porque los golpes de las olas en la zona de los gemelos también ayuda a esto. Si quieres probar algo delicioso para relajar tus pies, pon un limón en el suelo y pon encima tu pie. Muévelo en diferentes direcciones haciendo presión.

Espero que os guste y os ayude.
Un besito, Tatiana.

1 comentario:

  1. No te imaginas lo Bien que me ha venido este post!!! Mil gracias por los consejos tan buenos! Los pondré en practica!

    Un besazo y enhorabuena por el blog! Me quedo entre tus seguidoras sin duda!

    Beatriz

    http://thesunflowerscloset.blogspot.com

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